Ningún ser vivo merece ser tratado como Montesco y es una aberración que esto siga pasando en pleno siglo XXI. Por suerte, alguien lo encontró paralizado en esa cuneta y lo rescató sin pensárselo dos veces.
El pobrecito rabiaba de dolor y emitía unos aullidos que helaban el alma. Sabíamos que su diagnóstico iba a ser complejo ya que no era moco de pavo lo que tenía en su patita. Y el diagnóstico confirmó los peores presagios: la pata herida está tan destrozada que debe ser amputada y, además, necesita una costosa operación de cadera.
Montesco sólo está tranquilo cuando está tumbado que es cuando no siente mucho dolor. Pero cuando hay que moverlo para cualquier cosa, el angelito ve las estrellas, y no es para menos. Necesitamos toda la solidaridad del mundo con Montesco y agradeceríamos cualquier aportación para costear su operación que ronda los 250 euros.
Si estás interesado en adoptar a Montesco (evidentemente cuando se recupere) o apadrinarlo, escribe a mair800@yahoo.es

















