
Nos cuesta creer que esta tigresa tan pequeñita haya aparecido en un punto limpio. ¿Qué pretenderían abandonándola allí? Tiene apenas dos meses, aunque es difícil saberlo, debido al aspecto demacrado que tenía cuando la encontramos, pues estaba deshidratada y hambrienta. Devoró la comida en cuanto se la pusieron a la vista.
Su estado de salud también dejaba que desear y enseguida la llevaron al veterinario. La trataron de una tos un poco rara y ahora está como nueva.
Es muy comilona, suponemos por todo el hambre que ha tenido que pasar y, aunque al principio sus compañeros gatunos de su casa de acogida no le dieron una buena bienvenida, poco a poco va haciendo amigos, y ya está lista para buscar su propio hogar.
Aprende muy rápido, ya sabe utilizar el arenero y ha descubierto cómo robarle la comida a los veteranos cuando se descuidan.
Podéis ver en las fotos cómo en solo unos días luce un aspecto increíble. Si estás interesado en adoptar a Moka, escribe a mair800@yahoo.es
Sólo se entrega en mano, no se envía



