
Cuando nos dijeron que Luz (macho gris) y Chispa (hembra atigrada) se habían quedado ciegos a causa de una infección respiratoria felina de tipo viral nos quedamos helados. La historia de estos gatos es como la de muchos que acaban muriendo ahogados a causa de la flema desmesurada que inunda todo su aparato respiratorio y acaban por dejar de luchar abandonándose en cualquier lugar a su fatal destino.
Cuando el voluntario dio con ellos después de varios días sin saber de ellos, la visión no pudo ser peor: Luz y Chispa estaban recubiertos de una mucosidad que no presagiaba nada bueno. Los análisis lo confirmaron: un virus les había producido una infección respiratoria felina y, lo peor, había acabado con su sentido de la vista para siempre. A pesar de las circunstancias y sabiendo cuál es el camino más fácil, decidimos que había que luchar por Luz y Chispa porque ellos nos animaban a seguir adelante. Pese a ser ciegos se muestran activos y comen como si la cosa no fuera con ellos. Están recibiendo tratamiento veterinario y tienen ganas de vivir y, nosotros de que vivan.
Este caso especial requiere la ayuda de personas especiales que sepan comprender su complejidad gracias a esa gran empatía que nos une a todos los que amamos y respetamos a los animales. A causa del virus (no bacteria) que afecta a Luz y Chispa, su enfermedad es transmisible a otros animales de su misma raza, es decir, a los gatos. Necesitamos algo más que un adoptante que pueda dar cobijo a estas criaturas tan necesitadas. Necesitamos un ángel. Y ahora llega la pregunta del millón: ¿Serán felices? Sí, y muchos gatos lo han demostrado sobradamente.
Los animales guardan mucha fortaleza en su interior y hacen gala de ella en los momentos más difíciles. Mientras que los humanos en una situación así nos sumiríamos en la oscuridad, ellos luchan por alcanzar un nuevo reto: el de la búsqueda de la luz por otros medios. Estos gatos, privados de vista, desarrollan excepcionalmente otros sentidos como el oído o el tacto. Para convivir con estos gatos sólo se necesitan unas pequeñas indicaciones como no mover elementos de la casa de su sitio original o poner obstáculos innecesarios. Ellos harán el resto memorizando todos y cada uno de los pasos que dan.
Para Luz y Chispa necesitamos a una persona realmente comprometida. Sus vidas corren serio peligro ya que actualmente todas nuestras casas de acogida están desbordadas y no pueden hacerse cargo de un caso tan particular pues tienen en sus casas a gatitos y perritos y sería un riesgo inasumible que compartieran espacio con ellos. Luz y Chispa no podrán compartir su vida con otros compañeros gatunos pero sabrán compensarlo con toneladas de cariño y demostrando constantemente sus ganas de vivir. Ellos pueden adaptarse a todo, ¿puedes tú adaptarte a ellos? ¿Quieres ser un ejemplo a seguir? Entonces contacta con Adoptamics a través de correo electrónico (adoptamics_adopciones@yahoo.es) o llama al siguiente teléfono: 644 024 101.




