He sobrevivido gracias a unas señoras que me daban de comer a diario. De repente, han venido unas personas y me han metido en un transportín. Lo he pasado fatal, tenía mucho miedo de que me hiciesen algo malo. Luego, me han sacado en un sitio donde me han explorado y pinchado, pero yo estaba ya contento porque me acariciaban y me decian cosas bonitas.
Se han preocupado un poco porque tengo inmunodeficiencia, pero yo me encuentro muy bien y tranquilo y por fin puedo dormir sin preocupaciones! Sobre todo ahora que ya estoy en una casa y me miman como a mi me gusta...
Ahora busco un hogar definitivo, donde ser feliz. Llevando una vida sana y sin stress puedo vivir tanto como un gato normal. ¿Quieres darme esta segunda oportunidad? Prometo ser muy bueno y darte mucho cariño
Contacto:
adopciones@sosfelinos.org
www.sosfelinos.org




