
Esta pequeña gatita se llama Carey y fue encontrada en los baños de barro de Elda. Era todavía muy pequeña cuando dieron con ella y dudaron acerca de su supervivencia.
Pero Carey es una valiente y demostró que tenía ganas de salir adelante. No es tan activa como su hermana Isi. Le costó mucho acostumbrarse al biberón pero finalmente optó por tomar la leche que le permitió coger fuerza para vivir.
Se lleva muy bien con su hermanita y como todo bebé de gato se pasa el día durmiendo y comiendo, más todavía de lo que lo haría un gato adulto.
Es de un color gris muy bonito aunque tiene una mota en la cara de color claro.
Ya ha aprendido a utilizar el arenero y hace sus necesidades sin problemas en la caja de arena. No maúlla mucho a no ser que vea la luz o demande comida. Si estás interesado en adoptar a Carey, escribe a mair800@yahoo.es





